Con la guerra que le ha declarado Rusia a Ucrania, el precio del combustible se ha ido al alza, lo cual pone a las aerolíneas a evaluar cómo controlar sus gastos. Wingo, por ejemplo, indicó que están en la capacidad de sortear sus gastos y garantizar que no haya aumento en los precios de los tiquetes, pero podría bajar su consumo por la inflación.
Para la aerolínea de bajo costo colombiana efectivamente la guerra ha disparado los precios del petróleo, gas y carbón, lo que significa un alza del Jet Fuel, explicó Jorge Jiménez, director de Wingo a Reportur.
Así mismo, agregó que el gasto representa alrededor del 40% de los costos de las aerolíneas, “lo que resulta realmente retador para el sector aéreo pues afecta directamente las finanzas de las compañías aéreas. Además, la guerra también ha puesto en máxima alerta la espiral inflacionaria que viene en aumento en Colombia. Estos dos factores incrementan el costo de vida produciendo que los colombianos destinen menos presupuesto para el ocio y los viajes, lo que termina impactando en la intención de compra de los vuelos”.
Sin embargo, Wingo no ha subido los precios de los tiquetes, “pues nos enfocamos en desarrollar de la manera más eficiente nuestro modelo de bajo costo, así evitamos transferirle al viajero importes adicionales que lo hagan desistir de sus deseos de viajar”, manifestó Jiménez.
Con todo lo antes expuesto, la línea aérea, tras recibir el nuevo avión más grande de Colombia en el mercado internacional, un Boeing 737-800 Next Generation que cuenta con disponibilidad para 186 viajeros, lo que permitirá seguir democratizando el transporte aéreo, mantiene su firme apuesta de vuelos a la República Dominicana con la nueva ruta directa a partir del 28 de marzo Medellín – Santo Domingo.



