Departamento de Programación Monetaria y Estudios Económicos
En la actualidad, la mayoría de los bancos centrales alrededor del mundo, incluyendo el de República Dominicana, se encuentra en un proceso de normalización monetaria para contrarrestar las presionesinflacionarias originadas por choques externos y procurar mantener la estabilidad de precios. En este contexto, el Banco Central de la República Dominicana (BCRD), con el propósito de mantener edificados a los agentes económicos y al público en general, presenta un análisis sobre el rol de la tasa de política monetaria en el marco del plan de retiro del estímulo monetario y su incidencia en las principales variables macroeconómicas.
De manera convencional, se considera a la tasa de política monetaria (TPM) como el principal instrumento de los bancos centrales que operan bajo el Esquema de Metas de Inflación, el cual fue adoptado formalmente en República Dominicana a inicios del año 2012, señalando a los agentes económicos su postura monetaria en base a las condiciones macroeconómicas vigentes y sus perspectivas.
Puntualmente, la TPM funge como un valor de referencia para las operaciones de corto plazo de las entidades de intermediación financiera y, junto al corredor de tasas de interés conformado por las tasas de las facilidades permanentes de expansión (repos) y contracción del Banco Central (depósitos overnight), influye sobre la estructura de tasas de interés de la economía, condicionando las decisiones de consumo, ahorro e inversión de los agentes económicos.
Ante el surgimiento de la pandemia de COVID-19, todas las economías enfrentaron un choque sin precedentes, que requirió de una respuesta excepcional de políticas económicas para enfrentar el impacto negativo de las medidas de confinamiento y de la caída abrupta de la producción. En particular, los bancos centrales, tanto de países avanzados como emergentes, utilizaron un amplio conjunto de instrumentos, que incluyó reducciones de sus TPM y programas de provisión de liquidez para facilitar el financiamiento a empresas y hogares.
Conforme fueron dando resultado estas medidas de estímulo, así como la reapertura gradual de las economías y los avances en los planes de vacunación en los distintos países, la demanda agregada mundial se ha recuperado a niveles cercanos a la pre-pandemia. No obstante, la reactivación por el lado de la producción ha ocurrido a un ritmo menor, evidenciándose disrupciones en las cadenas de suministro e incrementos en los costos de transporte de mercancías. Esta situación se ha agravado por una mayor incertidumbre ante el escalamiento de las tensiones geopolíticas en distintas regiones del mundo.
Medidas monetarias en República Dominicana y resultados esperados
Al igual que en el resto del mundo, la dinámica inflacionaria en la República Dominicana ha estado afectada principalmente por factores de origen externo. En este sentido, luego de alcanzar un máximo interanual de 10.48 % en el mes de mayo de 2021, la inflación se ha moderado gradualmente hasta situarse en 8.50 % interanual a diciembre de 2021, si bien la desaceleración ha ocurrido a un ritmo más lento de lo previsto.
Ante este panorama de presiones inflacionarias más persistentes y de un dinamismo de la actividad económica mayor a lo esperado, al crecer en 12.3 % durante el año 2021 y 4.7 % comparado con el nivel de producción de 2019 (previo a la pandemia), el BCRD está implementando un plan de normalización monetaria con el objetivo de facilitar la convergencia de la inflación al rango meta. En ese sentido, el ente emisor ha incrementado su TPM en 200 puntos básicos entre los meses noviembre de 2021 y enero de 2022, con lo que se ubica en 5.00 % anual.



